Un poco de historia:

 

 

          El nombre de ROZALEN, proviene del árabe, es una palabra compuesta de ROCA: Roca y ALAIN: La Fuente, es decir, Rozalén: La Roca de la Fuente, se le puso este nombre a la población por haber nacido al amparo de una fuente que brota de una roca, Hoy paraje de FUENTE NUEVA.

 

Mas tarde al ser comprado el pueblo se le puso DEL MONTE, pues así figura  en el privilegio de venta otorgado por Felipe II al  nombrarle Villa,  el día 30 de Noviembre de 1.558, día de San Andrés, quedando así:  VILLA DE ROZALEN DEL MONTE.

 

La villa de Rozalén, en principio,  debió ser un poblado mozárabe que convivía con sus vecinos musulmanes.

En 1.173, se comienza una colecta por parte de los vecinos para edificar la iglesia de Santa María, que después pasaría a denominarse de San Bernabé.

 

                                                                                                                                                                                                                                       

Restos arqueológicos:

 

              En el término municipal de Rozalén del Monte, existen varios sitios de interés arqueológico, entre otros, LA CUEVA DE LA PARRA, cueva sin explorar, pero con vestigios de haber sido habitada en tiempos remotos, paraje de FUENTE NUEVA, donde existen restos de edificaciones antiguas, y en el paraje denominado VALDECUEVAS, existe también otra cueva, en este caso sin explorar.

 

Dos son las calzadas romanas que cruzan las tierras de Rozalén, una que va desde Segóbriga por Rozalén y Garcinarro, Mazarulleque, Cañaveruelas, llega a Sacedón en Guadalajara, y finalizaría en Sigüenza, la otra, desde Saelices a la casa de Jaillo, y al lugar de Rozalén, debiendo dirigirse desde allí a las tierras del castro de Santaver.

 

Debido a la larga ocupación árabe, existen muchos vestigios de ésta cultura por todo el término de Rozalén, tales como parajes, “Cerro Buzayte”, o conductos de agua, de Fuente Nueva a Uclés.

 

 

 

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